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martes, 8 de mayo de 2018
jueves, 3 de mayo de 2018
COMUNICACIÓN. Texto introductorio de la UT: La clasificación y la ordenación documental.
Para
empezar: Manos al archivo
Una vez que sabemos cómo se organiza y
funciona de forma externa el archivo en la empresa, tenemos que aprender a
manejarlo. Si estás en una empresa y te piden que guardes unos documentos,
¿cómo lo harías? ¿Utilizarías algún sistema o te limitarías a colocarlos unos
detrás de otros?
A la hora de organizar un archivo, primero
debemos fijarnos en los tipos de documentos que vamos a archivar. De esta
manera, intentaremos encontrar una característica común a los mismos que nos
permita seleccionar un criterio de ordenación. Así, las facturas las podemos
ordenar por fechas, pero los expedientes de los clientes seguramente es mejor
ordenarlos de forma alfabética.
Cada empresa organiza su archivo en función
de sus necesidades, por lo que debes tener en cuenta que la ordenación de
documentos se realizará en cada empresa de forma diferente. El criterio elegido
estará en función del tipo de documento y las necesidades del archivo. Sin
embargo, sea cual sea el criterio utilizado, siempre debe permitir la rápida
localización de documentos.
Además, no se trata solo de guardar la
documentación, sino también de recuperarla cuando la necesitemos. Si queremos
consultar un documento del archivo, para hacerlo de forma rápida y eficiente
debemos saber qué método se ha utilizado para archivarlo. Si necesito consultar
el contrato de un cliente tengo que saber si está ordenado por orden alfabético
o cronológico. Conocer y utilizar adecuadamente los criterios para ordenar los
documentos te va a facilitar mucho el trabajo a la hora de localizarlos en el
archivo.
No podemos olvidar que la organización del
archivo repercute en la gestión diaria de la empresa. Imagínate, por ejemplo,
que no sabes dónde has archivado la licencia de apertura de la empresa o el
orden que has utilizado al guardar los expedientes del personal: puede suponer
en un momento dado una considerable pérdida de tiempo o retraso en el inicio de
una actividad en la que se han invertido muchas horas de trabajo y de gestión.
martes, 1 de mayo de 2018
COMUNICACIÓN. Texto introductorio a la UT: Los archivos convencionales e informáticos
Para empezar: Encontrar una aguja en un pajar.
Cuando trabajes en
una empresa descubrirás el gran volumen de documentación con el que se
trabaja: cartas de proveedores y de clientes, comunicaciones de las
administraciones públicas como Hacienda o la Seguridad Social, nóminas de los
trabajadores, facturas, pedidos, etc. Toda esta documentación es producida o
recibida por la empresa en el ejercicio de su actividad, y para poder llevar a
cabo la misma es importante que se encuentre debidamente ordenada.
En cualquier momento podemos necesitar algún documento y
cuánto más rápido lo localicemos, más efectivo será nuestro trabajo. Si solo
una persona se dedicara a archivar la documentación, sabría siempre dónde está
cada documento. Pero la realidad es que dentro de la oficina van a ser varias personas las que utilicen los
mimos documentos, por lo que va a ser necesario partir de unas normas o reglas
básicas que todos deben seguir. Imagínate por un momento el tiempo que se puede
perder y las consecuencias que puede tener no encontrar un documento que
necesitamos, por ejemplo, para atender debidamente a un cliente: daríamos una
imagen de desorganización y falta de eficacia.
Pero la empresa no solo debe disponer de un archivo
ordenado que permita localizar y consultar rápidamente los documentos, sino que
debe establecer una serie de normas para conservar los mismos.
Es importante conocer qué documentos hemos de conservar y
cuáles podemos eliminar, porque si la empresa conservara todos los documentos
que produce y recibe, nos encontraríamos con que tendríamos un archivo que
ocuparía demasiado espacio, lo que supone un aumento de los costes del mimo,
una ocupación innecesaria de espacio útil y una pérdida de tiempo para los
empleados.
Una forma de ahorrar espacio y dinero para la empresa es
la utilización de los documentos electrónicos. Cada vez es más común más el
intercambio y tramitación de documentación de forma electrónica en las
empresas. Por ejemplo, la tramitación de un parte de baja de un trabajador
puede realizarse a través del sistema RED de la Seguridad Social de forma más
rápida y sencilla. Sin embargo, al igual que pasa con los documentos impresos
en papel, es necesario seguir una serie de normas básicas respecto a la
ordenación y conservación de los mismos, para lo cual será necesario que la
empresa disponga y nosotros conozcamos el funcionamiento de los sistemas
gestores de bases de datos de los archivos informáticos.
martes, 3 de octubre de 2017
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